CAONABO DE ORO 2008
SEMBLANZA DEL PERIODISTA FERNANDO PÉREZ MEMEN
Por José Gómez Cerda
Presidente de la Asociación Dominicana de Periodistas y Escritores (ADPE)
El jurado del Caonabo de Oro ha tenido muchos problemas cada año, al elegir tanto el periodista como el escritor, pues en la mayoría de los casos los periodistas son tan buenos como escritores, como también los escritores son buenos periodistas; y en el caso de Fernando Pérez Memén tuvimos esa dificultad, pues calificaba tanto como periodista como escritor para tener el galardón del CAONABO DE ORO 2008.
Si dijera que Fernando Pérez Memén es un honesto periodista que siente satisfacción al orientar al pueblo por los medios de comunicación social, que es un trabajador de la prensa que imprime sus conocimientos a favor de la verdad; él, se sentiría satisfecho sólo con eso. Sin embargo creo que a ustedes les interesa saber algo más de quien ha sido seleccionado como el periodista ganador del CAONABO DE ORO 2008.
La palabra es la forma expresiva del periodista, desde el lenguaje y con el lenguaje es como se realiza la obra periodística.
El oficio de escribir es muy solitario, se requiere mucha concentración, imaginación, creatividad y disponibilidad, es importante para la elevación cultural de los pueblos. Los periodistas muchas veces tienen que escribir para su inmediata publicación, lo cual no le permite las revisiones y correcciones necesarias.
El lenguaje es la base en el oficio de escribir. Algunos buscan complicar la situación con palabras incomprensibles para los lectores, pero es necesario recordar que las palabras sencillas y cortas son las que dicen las cosas más grandes. Dios, Amor, sol, tierra, madre, vida, etc.
Es importante encontrar la palabra precisa con la textura, el color y el sabor que en su contexto sea familiar a la comprensión del lector.
Fernando Pérez Memén nació en San Pedro de Macorís, República Dominicana, en 1943. Estudió en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) en la que obtuvo el título de Licenciado en Filosofía y, posteriormente, en el Colegio de México, Distrito Federal, en México, logró el grado de Doctor en Historia.
Desde sus años mozos le persiguió el periodismo. El es un comunicador de vocación. Sus inquietudes tempranas en el área de la filosofía, la historia, la educación y la literatura buscaron como vehiculo idóneo los periódicos y las revistas para la publicación de sus trabajos.
Fue colaborador del periódico de su ciudad natal “El Este”, que editaban los hermanos Santana. Siendo estudiante universitario fue de los redactores de un pequeño periódico que se editaba en El Colegio Evangélico Central donde era profesor. Fue colaborador de “El Caribe” gracias a la benevolencia de Don Manuel Valdeperes.
Cuando me iniciaba en el periodismo y las comunicaciones, fundé una revista mensual, que pretendía ser al estilo de SELECCIONES, un compendio de documentos e informaciones, pero quería que fuera de contenido Cristiano, hablo de principios de la década de los 60. Esa revista llamada CONCIENCIA, editada en Santiago de los Caballeros, tuvo como colaborador (y uno de los pocos suscriptores) a Pérez Memén, que residía en San Pedro de Macorís, y mantuvimos un contacto virtual, en momentos que no se conocía el Internet, ni siquiera el fax, sino eran puras comunicaciones por medio del correo normal, así me relacioné por vez primera con Fernando.
Creo que la escritura debe tener arte, que es imprimir una idea en una materia, es una cualidad de orden intelectual, es una virtud del entendimiento práctico, que debe conducir al verdadero bien común, con cierta perfección de espíritu. Los periódicos y otras publicaciones populares deben tener esas características.
Recién graduado de la UASD, Perez Memén, fue contratado por la Universidad Católica Madre y Maestra (UCMM), hoy Pontificia, allí fue uno de los colaboradores de un periódico cultural: “Agora”, y de un periódico de noticias de carácter académico “Novitas”, en el tiempo en que Yaqui Núñez del Risco estuvo al frente del Departamento de Relaciones Publicas de esa distinguida academia, junto a Juan José Ayuso y Huchi Lora.
Enviado por la UCMM a México a realizar estudios de Doctorado en Historia, su
pasión por el periodismo lo llevó a hurgar en la prensa periódica mexicana,
mientras preparaba su tesis. Una de sus principales fuentes fue precisamente
periódica.
Para ser buen periodista es necesario tener algo importante que decir, que sea de interés para otros. Cuando el hombre escribe y expresa sus pensamientos en forma comprensible a los demás, es para cumplir el fin del lenguaje que es « transmitir lo pensado a lo escrito ».
En la base erudita de su tesis de grado de Fernando, hay 25 periódicos que se editaban desde el final del periodo colonial, como ”La Gaceta de Madrid”, “La Gaceta de México” y “El Diario de México”, que fue el primer periódico cotidiano de esa nación, precisamente editado por un dominicano, Jacobo de Villaurrutia, y un mexicano, Carlos María de Bustamante; y los periódicos correspondientes al periodo republicano.
Trabajó en el análisis y acopio de un gran volumen de datos, porque obtuvo el permiso y la tarjeta de investigador de la Hemeroteca, gracias al Colegio de México, prestigiosa institución donde obtuvo el Doctorado en Historia.
En España fue investigador, además del Archivo General de Indias, en Sevilla; de la Hemeroteca de la Villa de Madrid, donde trabajó en muchos periódicos de los siglos XVIII y XIX.
En nuestro país fue columnista del periódico “El Sol”, tenia la columna "Espectador de los tiempos"; del periódico “Ultima Hora” con la columna: "Ayer y Hoy"; y en El Listin Diario: " Desde mi perspectiva".
También ha colaborado en las Revistas: “Conciencia”, “Ahora”, “Ciencia de la UASD”, “Casas Reales”, “Clio”; y del extranjero: “Historia Mexicana” y “Abside” de México, “Cuadernos Hispanoamericanos”, de España, “Interamericana”, de la Universidad Interamericana de Puerto Rico, donde fue profesor a tiempo completo, entre otras.
Lleva trece años y medio como Director-Editorialista del periódico LA INFORMACION, de Santiago. Rafael Cesar Tolentino, que tuvo trece años, y Fernando Pérez Memèn, que no han sido dueños, son los que más tiempo han durado en esa tarea difícil, riesgosa y cargada de ingratitudes, pero también noble, honorable y satisfactoria, como dirigir el más importante periódico del interior del país.
Escribir el editorial de un periódico, todos los días, no es una tarea fácil, en absoluto. Primero hay que encontrar una idea que sea interesante, luego desarrollarla y después saber plasmarla, en un breve espacio, con especial novedad para que sea receptiva para los lectores.
La disciplina se inicia anotando ideas, hechos, acontecimientos, y todo lo que se considera que puede ser de utilidad para el editorial y el conocimiento de otros.
La capacidad de observación es otra de las cualidades que conforman el oficio de periodista, se complementa con los detalles y los criterios propios. El oficio de periodista es permanente, se está pensando todas las horas en la posibilidad de que algo que suceda en la vida real puede ser motivo para ser escrito, y que sea noticia.
En el oficio de periodista existen dos grupos determinados: los que piensan y pueden hacer una obra de su pensamiento, y los que hacen pensar a los lectores. Para el periodismo honesto son más importantes los que hacen pensar a los lectores.
Existen periodistas que permanecen en el anonimato, como aquellos que escriben editoriales, documentos, manifiestos, publicistas y otras escrituras que pertenecen a las instituciones donde laboran, y no aparecen sus nombres, entre ellos los más anónimos siempre son los directores y los editorialistas.
Fernando Pérez Memén estuvo junto a Don Rafael Herrera, los últimos años de su vida, a él, a Don Francisco Comarazami y a Don Enrique Franco, dice deber lo que sabe de periodismo. Ellos han sido sus fuentes de inspiración y estimulo, para el desarrollo de su oficio como periodista.
El tiempo que transcurre entre la obra del periodista y el lector puede ser breve, pero debe tener el interés de ser siempre nuevo para el lector, debe tener vigencia y actualidad.
Existen periodistas que tienen la capacidad de captar ideas, tomar notas, de la lectura de libros, documentos, folletos, pero también de comunicaciones, conversaciones, diálogos; de la radio, prensa y televisión, que luego pueden darle su estilo personal y expresarlas por escrito, naturalmente tienen que estar muy informado de todos los acontecimientos sociales, políticos y económicos.
En el oficio de escribir la idea creadora es una de sus características, es una emoción de la conciencia, con inteligencia, que se desarrolla con la voluntad de dar existencia a una obra. El periodista pone en su obra parte de lo que él siente en su existencia, no sólo el ambiente que lo rodea, sino la esencia de lo que siente. El estilo en el oficio de escribir aporta una personalización: precisión, elegancia, claridad y armonía al texto que se expone.
Fernando Pérez Memén ha sido profesor de Historia en: la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM); la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU); la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD); el Seminario Pontificio Santo Tomás de Aquino; y el Centro de Estudios Teológicos de los Padres Dominicos. Además, fue catedrático en la Universidad Interamericana de Puerto Rico.
Fue Director del Departamento de Investigaciones Históricas, Arqueológicas y Folklóricas de la Oficina del Patrimonio Cultural; Encargado del Departamento de Historia del Museo del Hombre Dominicano; Vicerrector de Comunicaciones y Relaciones Internacionales de la Universidad Tecnológica de Santiago (UTESA); y columnista de los periódicos Última Hora y Listín Diario.
Ha publicado varias obras entre las que se destacan: El Episcopado y la independencia de México”; “El arzobispo Fernando Carvajal y Rivera”: “Un crítico de la política colonial en Santo Domingo”; “La Iglesia y el Estado en Santo Domingo”; “Estudios de la ideas en Santo Domingo y América”,“Nuestra primera utopía”; “Filosofía de la Cultura”; y “El pensamiento dominicano en la Segunda República, 1844-1861”.
Es coautor de: “La sociedad dominicana en la Segunda República, 1865-1924”; “La sociedad dominicana en la Tercera República, 1924-1965”; “La administración de la justicia en la República Dominicana”; “El padre Rafael C. Castellanos”; “Arturo Morales Carrión: homenaje al historiador y humanista”; “La Gesta Restauradora”; “El empresario del Cibao y el futuro del país”; “Estudios de Historia de la Iglesia en el Caribe”; y “Cincuenta años de historia de México”. Por otro lado, ha publicado diversos ensayos históricos en revistas especializadas nacionales y extranjeras.
Cada escritor tiene sus principios materiales o espirituales, éstos últimos son basados en LA VIDA DEL ESPIRITU, que comprende la existencia humana a la luz de la eternidad, los principios y valores universales, la primacía de lo espiritual sobre lo material, y la fe.
Estamos viviendo la era del conocimiento. Los periodistas deben saber que uno de sus objetivos es el dirigir y orientar a la sociedad, que se fundamenta en el conocimiento, que demuestra que no se conoce por el simple deseo de conocer, sino para dirigir, hacer una obra: La inteligencia humana, y las informaciones ofrecidas deben convertirse en razón, así tendremos mejores lectores y por lo tanto elevaremos el nivel cultural del pueblo.
Actualmente Fernando Pérez Memén, es director del periódico santiaguero La Información, desde 1995, miembro de varias instituciones como: el “Instituto Duartiano”; el “Ateneo Amantes de la Luz”, de Santiago de los Caballeros; del “Ateneo de San Pedro de Macorís”; la Comisión Nacional de Bioética; la Comisión Internacional de Museos; miembro de número de la Academia de Ciencias de la República Dominicana y miembro de número y vicepresidente de la Junta Directiva de la Academia Dominicana de la Historia.
Por estas y otras cosas, FERNANDO PEREZ MEMEN, tiene meritos suficientes para ser galardonado con el premio CAONABO DE ORO 2008.
Santo Domingo, 15 octubre 2008
José Gómez Cerda