Nuevo libro de José Gómez Cerda

EL TRABAJO SOCIAL

     El trabajo social

    

 

PONEN LIBRO EN CIRCULACIÓN

 

 

EL  VIERNES, 17 DE JULIO 2009, se puso en circulación el libro EL TRABAJO SOCIAL, de José Gómez Cerda,

 

Presidente de la Asociación Dominicana de Periodistas y Escritores (ADPE), en un acto realizado en la

 

 Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, en Santo Domingo, con la presencia  de delegados

 

internacionales que participan en la Conferencia de Adultos Mayores y Seguridad social, estudiantes

 

 y profesores de periodismo, representantes académicos,  sindicalistas, amigos y relacionados del autor de

 

la obra.

 

 

 

En el acto hablaron NELSIDA MARMOLEJOS, quién es también autora del prologo del  libro, quién se refirió al

 

 libro calificándolo como una enciclopedia sobre el trabajo social.

 

 

 

Luego habló el Lic. Rafael Torio, académico y comentarista de televisión, quién hizo una extensa exposición

 

 refiriéndose al contenido de cada uno de los capítulos, sus conceptos sobre la obra y comentarios

 

 oportunos sobre los temas del citado libro.

 

 

Finalmente habló José Gómez Cerda, quién explicó sobre los objetivos y motivos de la obra, que tiene

 

 motivación en la cantidad de personas que laboran como trabajadores sociales en instituciones de seguridad

 

 social, encargados de recursos humanos, sindicalismo, cooperativismo, organizaciones no

 

gubernamentales, sociedad civil, consumidores, etc. Para que tengan una obra que los pueda ayudar para

 

 desempeñar más eficazmente sus labores como trabajadores sociales.

 

 

 

La maestra de ceremonia fue la periodista Carol Martínez, graduada y profesora del Instituto Dominicano de

 

 Periodismo (I.D.P).

 

Al final se hizo un brindis y un dialogo ente los participantes.

 

Asociación Dominicana de Periodistas y Escritores (ADPE)

 

 

 

Este libro tiene un prologo de Nélsida Marmolejos, y un diseño de portada de Juanita Pichardo.

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El contenido de éste nuevo libro es el siguiente;

DEDICATORIA

PRÓLOGO

PRESENTACIÓN

Testimonio Social 

CAPÍTULO I.
El trabajo social

El trabajo social 

¿Dónde laboran los trabajadores sociales? 

La Sociología 

La psicología social 

La política social 

El bienestar social 

CAPÍTULO II.
La crisis general

La crisis general 

La crisis de la alimentación 

La crisis y la corrupción 

La justicia social 

CAPÍTULO III.
El empleo y el salario

El empleo 

El trabajo informal 

El Trabajo Decente 

El salario 

CAPÍTULO IV.
Las condiciones de vida y trabajo

Sobre el trabajo en la agricultura 

Las mujeres trabajadoras y la agricultura 

Los niños trabajadores en la agricultura 

La explotación infantil en América Latina 

Niños(as) en el servicio doméstico 

El trabajo infantil en el turismo 

Los adultos mayores 

CAPÍTULO V.
La globalización

La globalización y los trabajadores 

CAPÍTULO VI.
La economía social

La Economía Social 

Economía Social de Mercado 

Los consumidores 

El presupuesto familiar 

Turismo social 

CAPÍTULO VII.
Las organizaciones no lucrativas

Las organizaciones no gubernamentales (O.N.G.) 

La Sociedad civil 

El cooperativismo 

El sindicalismo 

La libertad sindical 

El plan de trabajo  

Los estatutos sindicales 

Las estadísticas sindicales 

Las encíclicas y la pastoral social 

La pastoral social 

CAPÍTULO VIII.
Las comunicaciones

La oratoria 

El oficio de escribir  

El diálogo social 

CAPÍTULO IX.
La seguridad social

La Seguridad Social 

La dirección de información y defensa de los afiliados (dida

 

José Gómez Cerda es graduado en TRABAJO SOCIAL, en la Universidad Católica de Namur, ha publicado otros 28 libros sobre temas sociales, políticos, ideológicos, sindicales y sobre asuntos espirituales

Este libro tiene un prologo de Nélsida Marmolejos, y un diseño de portada de Juanita Pichardo.

 

Palabras del Lic. Rafael Toribio, exrector de la Universidad INTEC, en el acto de puesta en

 

 circulación del libro “EL TRABAJO SOCIAL”, efectuado en la Pontificia Universidad Católica Madre y

 

 Maestra, en Santo Domingo.

 

 

PRESENTACIÓN DEL LIBRO “EL TRABAJO SOCIAL” DE JOSÉ GÓMEZ

 

CERDA

 

 

Introducción

 

En primer lugar debo agradecer al viejo amigo José Gómez Cerda haber pensado en mí para la presentación de esta nueva obra, que representa su libro número 29. Hacerlo es una oportunidad de expresarle la admiración que siento por él como persona y líder sindical.

 

En mi exposición haré el siguiente recorrido: Algunas palabras sobre el autor y  la obra. A seguidas expondré algunas opiniones sobre su contenido, así como los capítulos que la componen. Luego me detendré en señalar los aportes que considero más significativos en cada uno de los capítulos. Terminaré con unas palabras finales en forma de exhortación.

 

Como el objetivo de la presentación de una obra escrita debe ser motivar a la lectura de la misma, me ceñiré a presentar del autor y de su obra algunos factores que puedan provocar esa motivación. Pero sólo los más importantes.

 

Sobre el autor

 

José Gómez Cerda es uno de los pocos sindicalistas de verdad que aún existen en nuestro país. Con preferencias políticas, pero no políticamente vendido. Sin posiciones radicales, pero sin pasarse a la acera del frente. Sin rechazo a los patrones, pero sin comer en su mesa. Superando muchas limitaciones, continúa defendiendo los intereses de los trabajadores, que asumió desde temprana edad.

 

En la solapa del libro pueden ver sus credenciales: Sindicalista desde siempre; educador por vocación; cargos importantes desempeñados con decoro en el mundo sindical, tanto aquí como en el exterior y una prolongada estadía en Bélgica.

 

Personalmente considero que su vocación fundamental es la de ser trabajador social y que escogió el sindicalismo como instrumento para desarrollarla. Es sindicalista por ser un trabajador social.

 

Es más o menos lo que expresa en una parte de la presentación que hace de su propia obra. Cito: “… Comprendí que tenía un limitado talento, concedido por Dios, que debía hacer algo para multiplicarlo. Decidí ponerlo al servicio de los pobres, especialmente de la clase trabajadora. Me hice un compromiso de tratar de poner ese talento para que los pobres sean menos pobres en lugar de ponerlo al servicio de hacer más ricos a los ricos”

 

Sobre la obra

 

Aunque su título es El Trabajo Social, no es un tratado sobre esta disciplina académica y de intervención social. Es, sobre todo, el testimonio de un compromiso respecto a problemas y desafíos que enfrentan los colectivos humanos y las personas particulares en la población obrera.

 

Es trabajo social entendido como forma de desarrollar un compromiso y solidaridad con los demás, especialmente con los más necesitados. Comprende desde el acompañamiento en la superación a limitaciones individuales y del entrono, hasta el dominio de técnicas de eficiencia del trabajo comunitario. Con ese título de El Trabajo Social estamos realmente frente a un compendio de posiciones y enseñanzas del trabajo solidario para el desarrollo y bienestar de los demás.

 

Esta obra representa el abordaje y el tratamiento de problemas de nuestro tiempo y de nuestra realidad, pero realizados desde una perspectiva muy particular: desde los que los padecen; desde las personas que necesitan, no una explicación de esos problemas, sino la forma de cómo enfrentar sus consecuencias.

 

La obra que ponemos en circulación está escrita, no por un académico, sino por un obrero que llegó a ser dirigente sindical, para quien la acción, teniendo como referencia el bienestar de las personas, es la fuente esencial de su desarrollo intelectual.

 

Para los ilustrados e intelectuales posiblemente esta obra no tenga muchos aportes; para los del sector al que pertenece el autor, además de un testimonio de superación y compromiso solidario, es también fuente de importantes enseñanzas, encontradas más en la experiencia que en las aulas.

 

El propio autor se encarga de señalar la motivación para escribir la obra que hoy se presenta al público. Cito “Parte de lo que he aprendido, practicado y enseñado sobre el Trabajo Social, quiero transmitirlo a todos aquellos trabajadores sociales que practican y ejercen esas funciones, para que comprendan la importancia de la coherencia del pensamiento y la acción, demostrando que no sólo bastan las acciones y actividades sociales, sino que es necesario estudiar, analizar, investigar, interpretar la realidad con datos concretos. Lo importante es actuar con humildad, honestidad y transparencia”

 

Sobre el contenido de la obra

 

Tal como lo expresa el mismo autor, el contenido del libro tiene la intención de contribuir a la enseñanza de quienes se dediquen al trabajo social y, especialmente, a los sindicalistas.

 

Por eso toca una variedad de temas, que van desde el Trabajo Social, la Crisis General en la que nos encontramos, el empleo y el salario, las condiciones de vida y trabajo, la Globalización, la Economía Social, las Organizaciones no Lucrativas, las Comunicaciones, hasta la Seguridad Social. Concretamente, éstos son los capítulos de la obra que nos entrega José Gómez Cerda.

 

Todos estos temas los aborda desde la perspectiva de un sindicalista, por lo que hace énfasis en lo que tiene que ver con la vida de los trabajadores, procurando, en todo momento, contribuir a su formación. Los temas los aborda, no para demostrar que los domina desde el punto de vista académico, sino para explicarlos de manera  que sean comprensibles para quienes no han tenido ni la oportunidad ni la posibilidad de avances en sus estudios formales.

 

Aportes más significativos en cada uno de los capítulos

De manera resumida me detendré señalar los aportes que considero más significativos en cada capítulo.

 

 

Crisis económica

 

La enfoca desde la perspectiva del trabajador, haciendo énfasis en la pérdida de empleos que significa de inmediato; la disminución del patrimonio ya limitado que pueda tener; las restricciones respecto a los estudios y la salud en el entorno familiar y la flexibilización de la legislación laboral que reclaman los empleadores. Mientras otros reparan en otros aspectos, su condición de sindicalista le hace resaltar preferentemente éstos.

 

Afirma que esta crisis afecta con mayor fuerza devastadora a los más vulnerables, razón por la cual hay que centrar la atención en estas poblaciones. Hay que proteger a los sectores más pobres, es su reclamo.

 

Y en medio de todas las limitaciones resalta el derecho a la alimentación, que en una buena parte de la población obrera es sólo para la supervivencia, y la necesidad de preservar  la seguridad alimentaria en la crisis.

 

Empleo y salario.

 

El temor mayor para todo trabajador es lo que puede suceder respecto al empleo y el salario. Ya hemos visto que una primera consecuencia de la crisis es la pérdida de desempleos. Pero el salario puede ser afectado por un fuerte deterioro, en la medida de que el salario real (capacidad de compra) se reduce drásticamente respecto al salario nominal: ganando igual puede comprar menos. A este respecto conviene no olvidar que servicios públicos de mayor calidad significan una mejora del salario nominal, es decir, un aumento salarial de forma indirecta.

 

Considera que el desempleo tiene cara de mujer en razón de que en todos los países, pero especialmente en los de menor desarrollo, el desempleo afecta más a las mujeres que a los hombres. Señala, además, que más de la mitad de los empleos pertenecen al sector informal, con todo lo que esto significa para la seguridad laboral y la sindicalización. Se encarga de precisar que el trabajador informal no se beneficia directamente de ningún aumento salarial.

 

Por todo lo anterior reclama, haciendo suya la propuesta de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que la lucha del sindicalismo debe ser por un “trabajo decente”: que sea estable, con salario justo, que ofrezca seguridad, así como posibilidades para el desarrollo como persona del trabajador y su familia.

 

Condiciones de vida y trabajo

 

En este capítulo el autor quiere enfatizar la situación de los sectores más vulnerables de la población: Niños, mujeres y envejecientes.

 

Respecto al trabajo infantil, además de aportar datos sobre esta lamentable situación, señala como sus causas fundamentales la falta de oportunidades y de motivación para estudiar en vez de trabajar; el bajo salario de los padres y la tendencia del capitalismo de procurar mano de obra barata. A su parecer el mejor ataque al trabajo infantil es un salario justo para los padres, pero mientras esto llega, se impone la protección jurídica, para el trabajo de menores en sentido general, pero especialmente donde las enfermedades y la muerte son riegos permanentes, como en la minería, por ejemplo.

 

Le parece que no puede abordar este apartado sin dejar constancia del predominio del trabajo femenino y del infantil en la agricultura de los países pobres: siendo los más vulnerables son los que tienen que dedicarse a las labores agrícolas.

 

Termina este capítulo señalando la trágica situación de los envejecientes: en una sociedad basada en la producción y el consumo, esta población, que es cada vez más numerosa, ya no puede producir y su consumo es poco, centrado en servicios médicos y medicinas que no puede pagar.

 

Sobre la Globalización.

 

Aunque el tema de la globalización ocupa la atención y la mente de no pocos tratadistas, nuestro autor y sindicalista le da una mirada un tanto global reparando en que es producto del predominio del neoliberalismo y del mercado sobre el Estado. Resalta, además, que las instancias donde se deciden  las políticas económicas, financieras y culturales son el Grupo de los ocho (G-8), la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), el Fondo Monetario Internacional (FMI), Banco Mundial (BM) y la Organización Mundial del Comercio (OMC). Afirma, con tranquilidad y contundencia,  que los organismos Internacionales de las Naciones Unidas “lo que hacen es aplicar esas políticas en sus respectivos sectores”.

 

Concluye su abordaje con esta sentencia: “podemos tener una economía de mercado, pero no podemos aceptar una sociedad de mercado”

 

Sobre la Economía Social

 

Este es uno de los capítulos donde nuestro autor se siente más cómodo. Empieza por definirla y lo hace de esta manera: “La economía social es un conjunto de agentes privados que se organizan en forma de asociaciones, fundaciones, mutuales y cooperativas, en las que prima el interés general sobre el particular, donde la toma de decisiones se realiza de modo democrático y participativa y prevalece el trabajo sobre el capital”

 

Continúa señalando que “es la parte de la economía integrada por empresas privadas que participan en el mercado, pero cuya distribución del beneficio y toma de decisiones no están directamente ligadas con el capital aportado por los miembros o socios”. En las páginas 125 y 126 expone sus seis principios fundamentales. Se le nota a las claras su preferencia por esta forma de actividad económica.

 

Después de presentarnos en sentido general el sistema de producción de su preferencia aborda, de manera más concreta, lo que entiende como Economía Social de Mercado, señalando su objetivo (página 128) y sus principios fundamentales y reguladores (página 129)

 

El capítulo lo concluye con una referencia a la atención que debe dársele a los consumidores por el rol esencial que desempeñan en la orientación de la oferta productiva y la importancia de la elaboración de un presupuesto familiar como instrumento de planificación y racionalización del uso de los recursos disponibles, siempre escasos, frente a las necesidades, muchas e insatisfechas.

 

No quiere terminar sin referirse a la importancia del turismo social que permite a los trabajadores disfrutar de unas merecidas vacaciones junto a la familia y lo vital que para transformar esta necesidad en realidad ha sido la conquista de las vacaciones pagadas.

 

Sobre las ONGs

 

En este capítulo el autor y amigo aborda temas con relación a las organizaciones no gubernamentales, la sociedad civil, el cooperativismo y el sindicalismo. Presenta al cooperativismo como la expresión más auténtica de la economía social o solidaria y sobre el sindicalismo aporta poca cosa porque ya lo hizo en un libro anterior titulado El Sindicalismo en la República Dominicana. Aborda, sin embargo, con una intención netamente pedagógica, la importancia del plan de trabajo para toda organización sindical, sea éste de un sindicato de base, una federación de sindicatos o una confederación de federaciones.

 

Sobre la Comunicación

 

Reiterando la intención pedagógica de la obra, el amigo José Gómez Cerda aborda el tema de la comunicación como un instrumento para la eficacia del trabajo sindical, pero también para la formación.

 

Así defiende que el dirigente sindical debe tener un fuerte dominio de la oratoria, orientada a la persuasión para la acción, pero bajo la premisa de que tiene que haber coherencia entre lo que se predica y lo que se hace. En la página 185 se ocupa de mostrar el esquema de lo que debe ser un buen discurso.

 

Finalmente trata el tema del oficio de escribir y manifiesta que para un trabajador social y un sindicalista debe ser un instrumento que debe dominar, pero con la finalidad esencial de educar.

 

Sobre la Seguridad Social.

 

Es el último capítulo del libro y en el expone la necesidad de que los obreros tengan conciencia de los beneficios del sistema de seguridad social, pero también de sus riesgos. Señala, de manera concreta, la atención que hay que prestarle al fondo de pensiones para asegurar las inversiones adecuadas y la rentabilidad necesaria para la seguridad del obrero y empleado cuando deje de ser un ente productivo.

 

En ese sentido destaca la importancia de la Dirección de Información y Defensa de los Afiliados (DIDA) para la educación y orientación de la ciudadanía respecto a sus derechos.

 

Palabras finales.

 

La obra que el autor y amigo pone a nuestra disposición es de gran importancia para conocer una perspectiva particular sobre acontecimientos que nos afectan, pero no  a todo por igual. El libro que hoy ponemos a circular representa la forma en que los ven y evalúan quienes más los padecen.

 

Además de la oportunidad de comprender a través de la lectura de esta obra esa particular percepción, es también oportunidad también de que podamos sumar nuestras voces y nuestros esfuerzos, junto a José Gómez Cerda, a la defensa de los intereses que ha defendido a lo largo de toda su vida.

 

Correspondamos al esfuerzo que realiza José, avalado por toda una vida de compromiso solidario, adquiriendo el libro y difundiendo su contenido.

 

Muchas gracias y buenas noches.

 

Rafael Toribio