MARITAIN Y LA EDUCACIÓN HUMANISTA
La ACADEMIA HUMANISTA proyecta una educación basada en principios y valores, a partir del pensamiento de Jacques Maritain, en especial su obra sobre el humanismo integral.
Para Jacques Maritain, la humanidad "la esencia del verdadero hombre" se expresa en la cultura, de tal manera que el hombre no es un animal de naturaleza, sino un animal de cultura; su naturaleza consiste en su cultura, entendiendo ésta principalmente en su dimensión subjetiva.
De esta forma viene dada la consideración de la educación como eminente tarea humana, pues puede decirse que, para Maritain, la educación es la vía para la humanización del hombre. La humanización es lo que mueve y da sentido a la conducta humana.
Maritain distingue entre un fin primario y un fin secundario . El fin primario de la educación es la conquista de la libertad interior y espiritual a la que aspira la persona. Por otra parte, el fin secundario es formar al hombre para que lleve una vida normal, útil y de sacrificio en la comunidad, guiar el desenvolvimiento de la persona humana en la vida social, despertando y fortaleciendo el sentido de su libertad, así como el de sus obligaciones y responsabilidades . Se ve pues, la primacía de la persona sobre la sociedad.
En palabras de Maritain: " Es evidente que la educación del hombre debe tener la preocupación del grupo social y preparar al niño para desempeñar en él su papel correspondiente (...) Mas no es éste el primero, sino el segundo de sus fines esenciales.
El fin primario de la educación concierne a la persona humana en su vida personal y en su progreso espiritual, no en sus relaciones con el medio social.
Además en lo que se refiere al fin secundario de que estoy hablando jamás debemos echar en olvido que la misma libertad personal está en el centro y corazón de la idea social, y que una sociedad humana es en realidad un conjunto de libertades humanas que aceptan la obediencia y el sacrifico y una ley común”
Como ya se dijo, la educación es la ayuda más eficaz para favorecer el dinamismo esencial de humanización, y consiste prioritariamente en fortalecer la inteligencia y la voluntad, para así promover la libertad de la persona.
De acuerdo a su concepción del humanismo integral, señala que, ante todo, la educación debe tender a unir, y no a dispersar las distintas instancias operativas del ser humano como la sensible, la afectiva o la racional; la educación debe propiciar la integración de todas ellas.
Por eso, es decidido partidario de no separar el trabajo intelectual del manual en el proceso de formación de la personalidad humana: "La inteligencia del hombre no reside sólo en la cabeza, sino también en sus dedos. El trabajo manual no sólo favorece el equilibrio psíquico, sino también el ingenio y la precisión del espíritu, y es la primera base de la actividad artística".
Es claro en Maritain la concepción de la educación, esencialmente, como una ayuda, la educación no debe forjar individuos, sino sólo asistir al dinamismo propio de la persona: " El objeto de la educación no es seguramente dar forma a esa abstracción platónica que es el hombre en sí mismo; sino formar a un niño determinado perteneciente a una nación tal, a un medio social tal y a un momento histórico tal. Sin embargo, antes de ser un niño del siglo XX, un niño de América o un niño de Europa, un niño inteligente o retardado, este niño es un hijo del hombre. (...)
Si es verdad que nuestro primer deber es llegar a ser lo que somos, nada más importante para cada uno de nosotros que llegar a ser un hombre. De modo que la primera finalidad de la educación es formar al hombre, o más bien guiar el desenvolvimiento dinámico por el que el hombre se forma a sí mismo y llega a ser un hombre”.
Desde esta perspectiva, no es el educador el que forma, es el aprendiz quien se forma con la ayuda del educador. Maritain propugna una pedagogía de la libertad , que no debe confundirse con las llamadas pedagogías de la liberación que fueron fuertemente criticadas: " Plástica y endeble, la libertad del niño resultará herida y destrozada en la aventura, si no es ayudada y guiada.
Un rasgo que aparece destacado en el campo educativo en los últimos tiempos es, sin duda, el carácter integral. La propuesta con la que trabajamos debe recogerlo como rasgo obligado.
La
persona humana en su existencia histórica es el centro de referencia de unos valores naturales y sobrenaturales que la configuran. No se trata de un ser pasivo, sino de un sujeto de referencia integral que Maritain nombra como “Humanismo integral” en el que puede afirmarse plenamente la dignidad humana.En la educación actual ya no se sabe si somos, personas o máquinas, pero el desarrollo integral de la persona nosotros vivimos en un ambiente social centrado en un desarrollo económico que ha producido una tremenda distancia entre los países.
El progreso de la ciencia y de la técnica ha hecho posible, en gran parte del mundo, la producción de más y mejores bienes y servicios en todos los ámbitos. Los medios de transporte privados y públicos permiten una movilidad laboral y de ocio antes impensable. Los instrumentos de comunicación convencionales y los informáticos ponen cada vez más al alcance de todos tanto las noticias como la información especializada pero esto no siempre educa.
El mundo de hoy no es como el del siglo I, nuevos problemas y nuevas circunstancias condicionan cualquier acción que vaya a emprenderse, también la educativa. Entre ellas, aparece con especial relevancia el reflejo de una realidad cambiante.
La
inteligencia del hombre ha conseguido logros que reinciden sobre la manera tradicional de pensar, actuar y aprender del hombre en otras épocas.El avance de las comunicaciones, la interdependencia de los países y sobre todo, el afán de novedades, ha hecho entrar en crisis a todo aquello que suena a tradicional –educare; educere-. Esta evidencia no puede obviarse dentro de cualquier programa de formación sistemática que se dirigirse a dar respuestas a las nuevas necesidades.
Hoy en día nadie en el ámbito pedagógico pone en cuestión la necesidad de una educación integral. La persona es un todo unificado y armónico que para crecer necesita el desarrollo de todas sus dimensiones: física, intelectual, afectiva, social, de relación, estética, ética. No siempre se ha valorado con los mismos parámetros el desarrollo de cada una de ellas.
Basta con mirar a la historia para descubrir épocas como el Renacimiento que exaltó en la educación la belleza frente a las otras dimensiones, o, por ejemplo, como el Romanticismo que sobredimensionó la dimensión afectiva etc. Y ahora, en el siglo XXI en una sociedad tecnificada que sustituye a la persona por la máquina y que se mueve fundamentalmente con fines materiales centrados en el comercio y en el dinero ¿se contribuye al desarrollo integral de la persona?, o mas bien, se potencia solamente la dimensión intelectual del sujeto olvidándose del resto.
Dar respuesta a esta pregunta exige una mirada a las nuevas tecnologías como instrumentos que acompañan y condicionan el proceso educativo, pero sobre todo, exige mirar a la persona, a sus dramas, a sus retos y a sus necesidades.
Es el “ahora” de la educación, como lugar y medio donde mirando el valor irrepetible del individuo se le enseñe a vivir con esperanza, puesta la mirada en la meta más alta con la que un hombre puede y debe soñar: “crecer”, “construirse”, “ser”....
Si bien es cierto que los modelos de educación actual pretenden en aplicar en alguna medida las ideas expuestas por Maritain, buscando formar personas capces de enfrentar este mundo cambiante, donde lo importante es la integración de las distintas disciplinas y el rol del profesor es acompañar y guiar el proceso; es claro que la realidad dista un poco de lo expuesto.
No se comprende la esencia del ser humano como una persona integral ni en la capacidad de los niños y jóvenes de aprender con y en libertad, seguimos en el mismo tradicionalismo de antes, que pude ser por miedo al cambio que los educadores, se habla mucho pero se ven pocos cambios.
ANÁLISIS Y JUICIO CRÍTICO
• Es fundamental que al leer a este autor se conozca o por lo menos se maneje lo que postula la iglesia católica sobre su concepción antropológica. Considerando este punto queremos aclarar el hecho de que para el Cristianismo el hombre es Cristo, así como dice Juan Pablo II en su encíclica “Redemptor Hominis”: “Redentor del mundo, es Aquel que ha penetrado, de modo único e irrepetible, en el misterio del hombre y ha entrado en su " corazón ".
• La concepción que tiene Maritain sobre el hombre nos muestra que su filosofía es más bien un reflejo de la concepción cristiana sobre el hombre en donde la humanización del ser humano no se encuentra en un desarrollo del mundo material como lo esencial y trascendental de esta filosofía si no que considera que, si bien estamos contextualizados en un mundo físico el hombre debe aspirar a lo que va más allá de lo observable por medio de los sentidos.
La
libertad del hombre toma un carácter fundamental en cuanto que permite al hombre realizarse a si mismo debido a que es él quién decide, en toda circunstancia, si seguir o no la voluntad de Dios.El ser humano solo se realiza plenamente en cuanto conoce a Dios, su creador, y es capaz no solo de conocerlo si no que también de seguirlo, ser reflejo de lo que el quiere para el hombre. Este punto es el que hace que la concepción de Maritain se desarrolle mas integralmente ya que no niega bajo ninguna circunstancia el hecho de que existe una realidad mundana que el hombre debe conocer si no que le agrega un sentido esperanzador a toda vida humana.
• Las ideas que nos muestra este autor se ven claramente dirigidas al hombre, de manera que busca la manera en que este va a lograr la felicidad, sin duda tiene una carga netamente religiosa pero no por eso menos válida en dónde los valores y el desarrollo de éstos son los que permiten al ser humano a ser feliz, a encontrarle un sentido a su existencia considerando cual es el origen del hombre, su “por que” y u fin último.
• Es importante considerar que la libertad del hombre no se demuestra en lo que el hombre puede o no hacer en el mundo si no que toma realmente importancia en cuanto el hombre hace lo que es la voluntad de Dios, es lo que nos hace creación perfecta del Creador el poder discernir entre el bien y el mal. Por este aspecto es que la educación toma un carácter fundamental en la formación de un ser humano, es acá en donde el alumno adquiere las herramientas para conocer el mundo y insertarse en esta realidad, teniendo en claro, de alguna manera, cuáles son sus opciones.
• Consideramos que es positivo el hecho que considere que el hombre no es solo un ser material en el mundo si no que también reconoce el alma y la considera fundamental, integra esta realidad a la educación y desarrollo de la humanidad. De alguna manera le da sentido a la vida del ser humano en donde lo material si bien tiene importancia, no es el centro del hombre.
• Las ideas que nos presenta el autor se presentan de manera muy teórica frente a la sociedad que conocemos y tenemos hoy en día. El relativismo a permitido que sean aceptadas muchas sucesos o realidades que de alguna manera impiden el ideal de la filosofía que propone Maritain.
• Se puede ver que esta concepción de ser humanos nos muestra el ideal de que todos los seres humanos sean “creyentes” pero deja de lado el hecho de que hay muchas personas que no poseen el don de la Fe por lo que se hace difícil que todos sean seres humanos integrales. Hoy en día existen numerosas opciones religiosas las cuales no todas comparten los mismos ideales que el cristianismo por lo que la concepción de hombre podría provocar en algunos cierto reproche.
• Igual podemos afirmar que la concepción de hombre que posee el autor se presenta de manera muy completa y mira al ser humano como fin a Dios. Sin duda la concepción que tiene este autor tiene al hombre principalmente como “creación” de un Ser Supremo que nos quiere de manera única a cada uno, por lo tanto, el sentido del hombre se encuentra cuando este sigue libremente la voluntad de este Creador, de este Dios. Los pasos que debe seguir el ser creado, el hombre, se ve reflejado en Cristo quien revela al hombre en su perfección y plenitud como ser libre, con voluntad e inteligencia.
• Sin duda la antropología concebida por Maritain nos presenta no solo al hombre como individuo sino que también lo mira como un hombre en sociedad en donde este logra su total desarrollo para lograr la trascendencia como creación humana. Si bien todos somos iguales ante Dios, todos tenemos un ideal diferente y somos llamados a desarrollarlo integralmente e insertados en la sociedad.
• Creemos que es positivo el hecho de que considera que el reduccionismo es la fuente de que distintas concepciones fracasen o no se puedan desarrollar completamente ya que de alguna manera reconoce que el hombre es un ser que tiende a llevar los conocimientos a extremos.
Con esto queremos decir que el propone fundamentalmente que es importante que se integren al ser humano las diferentes inquietudes que posee en lo más íntimo de su pensamiento de manera equitativa y siempre teniendo presente a la persona que nos creó, y así que el ser humano se conozca a sí mismo.
• La concepción estudiada nos presenta un desafío, hoy más que nunca, para la sociedad hoy en día debido a que el hombre es quién debe libremente servirle al otro. Sin duda este es uno de los grandes desafíos de esta filosofía ya que le exige al hombre una educación que vaya mucho más allá de el conocer el medio, si no que de “hacer conciencia” de las necesidades del otro de manera que sea por medio de la voluntad y la libertad el responder a estas necesidades y hacer una sociedad más justa.
• Nosotras creemos que Maritain considera en el ser humano un aspecto que hoy en día se ha ido dejando cada vez más de lado como puede llegar a ser el lado espiritual del hombre, sea este cristiano o no. De alguna manera vemos que la sociedad actual esta clamando a que se considere y se eduque esta parte del hombre.
Vemos como hemos ido perdiéndole el sentido a la vida a lo que se debe, fundamentalmente, a la pérdida de una parte del hombre que este autor considera como transversal. Hoy en día nos hemos centrado en la importancia del mundo físico, de las imágenes, que quién “llega más lejos” pero hay necesidades del alma que ya no se satisfacen y que se han perdido ocasionando en el hombre un inmenso vacío que se refleja en depresiones, angustias e incomprensiones del mundo de hoy.
La ACADEMIA HUMANISTA base su filosofía en el “Humanismo Integral” cuyo principal exponente es Jacques Maritain.