ACCIÓN DEL MOVIMIENTO DE TRABAJADORES EN INTERNET (ACMOTI)

 

EL MOVIMIENTO DE LOS TRABAJADORES Y EL PENSAMIENTO SOCIAL CRISTIANO EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE.

 

José Gómez Cerda

Coordinador  

 

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http://www.youtube.com/watch?v=TArWN8c99NQ

 

INTRODUCCIÓN:

 

Normalmente en este tipo de eventos, cuando son convocados por organizaciones políticas siempre se buscan a los mas distinguidos, los mas capacitados, y nos alegra que también hayan invitado a representantes de los trabajadores, tan necesarios para la política, como ella es para nosotros. Las organizaciones políticas de inspiración cristiana necesitan al Movimiento de los Trabajadores para ser auténticas representaciones del pueblo.

 

El pensamiento Social Cristiano aquí y ahora, tiene mucho que aportar para la auto renovación del Movimiento de los Trabajadores  al ser portadora y promotora del humanismo cristiano, que es el humanismo más integral, el que dice toda la verdad sobre el hombre, sobre todo el hombre, sobre todos los hombres, y el que más ha profundizado el sentido, la centralidad y la dignidad del trabajo humano, la solidaridad y la justicia social,  también por la escala propia de valores y por las motivaciones últimas en que se fundamenta.

 

1. EL MOVIMIENTO DE LOS TRABAJADORES.

 

El sindicalismo que organiza  a los trabajadores formales, asalariados, está dándole pasos  al Movimiento de los Trabajadores, que es la organización de todas las expresiones de la clase trabajadora, donde participan los trabajadores del sector informal, los campesinos, las mujeres trabajadoras, los jóvenes, los jubilados y pensionados, los trabajadores asalariados y formales, las cooperativas de trabajadores y todas las formas de organización que quieran darse los trabajadores,  sean manuales o intelectuales.

 

El Movimiento de Trabajadores tiene características especiales, no consiste solo en juntar diversos grupos de la clase trabajadora, sino  en darles un contenido  capaz de interpretar  y realizar las perspectivas, esperanzas, necesidades y aspiraciones de la clase trabajadora, y ahí está el reto  del pensamiento social cristiano, si es capaz o no de darle ese contenido ideológico o doctrinario al Movimiento de los Trabajadores.

 

Si somos capaces de organizar el Movimiento de los Trabajadores, tanto en el campo como en la ciudad, tendremos una base social representativa, lo cual puede crear un instrumento político, que represente el interés de los trabajadores

 

Existen diversos grupos del Movimiento de Trabajadores y organizaciones políticas que actúan con los mismos principios y valores del pensamiento Social Cristiano, sin embargo, estamos trabajando separados, y a veces enfrentados. Eso ha impedido que el Movimiento sea más grande, fuerte y representativo.

 

El trabajo no es mercancía valorada por la oferta y la demanda, al servicio del mercado, como pretende hacernos creer el neoliberalismo, el trabajo es un deber, además un derecho que asiste a todas las personas humanas, debe ser valorado o tratado como una expresión humanista, no como una mercancía. El trabajo debe ser considerado como la expresión de un servicio que se hace en función del bienestar de la sociedad.

 

Uno de los principales tesoros que tenemos los hombres es el poder poner nuestras facultades intelectuales, corporales y morales al servicio del trabajo productivo. Por eso, todas las riquezas acumuladas en las naciones son el fruto de generaciones de hombres y mujeres que han contribuido con sus esfuerzos al progreso de toda la humanidad.  El trabajo tiene supremacía sobre la producción y el capital, porque es el esfuerzo humano; por tanto no puede permitirse que existan trabajos inhumanos.

 

Es la misma naturaleza humana la que le confiere al hombre el derecho al trabajo. Sin embargo, los sistemas que tenemos han creado el desempleo, que lleva a muchas personas a la degeneración, especialmente jóvenes que se sienten frustrados por no poder trabajar, aún teniendo deseos y necesidad de un trabajo que les sirva para el sustento, de ahí surgen problemas como el consumo de drogas,  la prostitución y las emigraciones masivas.

 

 Con los adelantos de la ciencia y la tecnología hemos venido contemplando la división del trabajo. El primer paso fue la división profesional y en los oficios; la segunda etapa ha sido la división técnica dentro de los talleres y fabricas; ahora nos encontramos con una nueva división, que consiste en el trabajo de informática, mecanizado, y por otra parte el trabajo en el sector informal, que no tienen protección legal, jurídica, ni de seguridad social.

 

 La retribución que se hace al trabajo, como es el salario, la remuneración, no es justa, pues no alcanza para enfrentar el alto costo de la vida. Aunque en algunos lugares se cumplen las leyes establecidas, aún así no es justo, porque no sirve para tener lo elemental para la subsistencia humana.

 

El trabajo debe ser valorado por lo que es, no sólo por lo que produce. En la sociedad actual no se valora el trabajo como una expresión humanística, sino por su capacidad de producir bienes o servicios.

 

 Todos los sectores progresistas deben unificar sus esfuerzos, junto con el Estado y los empleadores, para crear nuevas fuentes de trabajo, para que cada trabajador pueda realizarse como persona, ejerciendo el sagrado derecho de trabajar.

El pensamiento Social Cristiano es la tendencia de la realización total del  trabajador, concebido como hombre racional y capaz de actuar responsablemente,  como parte y síntesis de la sociedad.

 

Creemos en la supremacía del trabajo sobre el capital, porque es la  obra de la persona humana; y creemos en lo espiritual, por encima de lo material. Creemos en el pensamiento Social Cristiano cuando se concreta en las condiciones que favorecen  el desarrollo integral  de la Persona Humana, tanto en las necesidades del cuerpo como en las del espíritu.

 

La humanidad siente orgullo del fruto del trabajo, todo lo que es  bienestar y belleza en el mundo ha sido obra concreta del músculo y del ritmo del pensamiento de la clase trabajadora, tanto intelectual como físico.

 

El desarrollo científico y tecnológico y  la implementación comercial y masiva de nuevas tecnologías, que tal como se están aplicando, sustituyen el trabajo humano y eliminan empleos productivos y estructurados, ampliando el trabajo precario.

La defensa e intereses de los trabajadores pueden tener soluciones más eficaces y profundas cuando tenemos ideas propias, porque sabemos  a donde vamos, con programas y objetivos definidos, es una toma de conciencia de parte de los trabajadores, cuando nosotros comenzamos a pensar por nosotros mismos, a buscar caminos propios para nuestra liberación, promoción personal y colectiva. Los fundamentos ideológicos se trasmiten en la acción, la formación, la organización y la concientización, promoviendo y desarrollando la capacidad de análisis de conducción de sus dirigentes, cuadros y militantes; estableciendo las bases para generar un proceso de cultura general para todos los trabajadores. 

La ideología en el Movimiento de los Trabajadores, en especial en el sindicalismo, es signo de madurez y responsabilidad, necesario en el camino histórico que está recorriendo el movimiento de los trabajadores. La ideología es una respuesta a la realidad a través de la puesta en práctica de los principios y valores. Esto exige una disciplina, iniciándose con la autodisciplina en los principales dirigentes, con lealtad a los valores, principios y ética, para interpretar las necesidades, intereses y aspiraciones de los trabajadores. Los métodos de trabajo deben ser democráticos, por vía pacifica. 

El movimiento de trabajadores, y el sindicalismo como parte sustancial del mismo, siguen siendo válidos en su naturaleza, principios y objetivos fundamentales permanentes, pero, es necesario transformar el contenido de las reivindicaciones de los trabajadores, los métodos de acción y las estructuras y su funcionamiento para dar respuesta a las nuevas realidades y desafíos.

 

2. EL PENSAMIENTO SOCIAL CRISTIANO.

 

En los momentos actuales y más aún en el futuro inmediato, el pensamiento  Social Cristiano  está llamada a contribuir positivamente en la necesaria y urgente auto-renovación de las organizaciones de los partidos políticos y organizaciones del Movimiento de los trabajadores de América Latina y a calificar y enriquecer todo su accionar, en particular en lo que se refiere a su vida ética y cultural, aspectos estos claves para un nuevo y más determinante protagonismo de los pueblos, cara al pueblo, a la nación, a la sociedad global, tanto en lo nacional como en lo regional e internacional ,de éste modo concretar la centralidad del trabajo humano organizado y su neta primacía sobre el capital y la tecnología, garantizar proyectos de sociedades francamente favorables a las grandes mayorías nacionales y populares.

Toda actividad de la vida humana parte de una idea. Las ideas son las que mueven al hombre, son las que inspiran la historia de la humanidad. No se puede hacer nada grande ni duradero, sin ideas. Las ideas son las bases de los estudios, de las investigaciones, y de las acciones. Sin estudios no se obtienen ideales, sino fanatismo. 

En el vacío ideo-político que ha dejado la desintegración de los paradigmas sociales dominantes, es evidente que los contenidos del pensamiento  Social Cristiano constituyen un arsenal de principios, de valores, de orientaciones, de reflexiones, de criterios contundentes, por su coherencia y radicalidad y por su potencia ético-cultural, de cara a las tesis neoliberales.

 

Es aquí donde los organizaciones de pensamiento social Cristiano deben ajustar, actualizar, profundizar su pensamiento y su accionar si quieren encarar la ofensiva neoliberal con respuestas, propuestas y soluciones efectivas y serias.

 

 En efecto, el Movimiento Sindical y muchos partidos políticos en general, han quedado sin pensamiento, sin respuestas, sin propuestas, demasiado a la defensiva y en no pocos casos en retroceso ante la ofensiva neoliberal.

 

En el pensamiento Social Cristiano hay sólidas posibilidades para construir una nueva potencia, una nueva dinámica que inspire y que anime la necesaria ofensiva socio-política y ético-cultural que los trabajadores organizados  y los partidos de inspiración Cristiana debemos protagonizar rápidamente para salirle al paso a este capitalismo salvaje y superarlo definitivamente.

 

 Es necesario dar a los trabajadores un pensamiento  sobre el trabajo, la vida, la familia y el Movimiento de los trabajadores; un pensamiento  que  nos haga  conocer  por qué estamos en la tierra, cual es la grandeza  y la belleza de nuestra misión.  Un pensamiento  que nos de al mismo tiempo una mística, el noble orgullo de ser personas humanas,  la fuerza moral para enfrentar las dificultades de nuestro trabajo... UN PENSAMIENTO SOCIAL CRISTIANO. 

 

El pensamiento Social Cristiano tiene que ser COMUNITARIO: Porque tiene el Bien Común como exigencia suprema de la naturaleza humana.  Es diferente a la simple suma de los bienes particulares y superior a los bienes individuales; PERSONALISTA: Busca la perfección y la libertad, que el hombre pueda desarrollar los grados de vida en lo material, intelectual y moral. PLURALISTA: Está basado en el espíritu de la diversidad y la libertad. Son cuestiones sujetas al juicio de la razón, análisis e interpretación de la realidad, teniendo como referencia para la confrontación a los principios y valores cristianos.

 

La aplicación del pensamiento Social Cristiano debe hacerse  con hombres renovados en el pensamiento y la acción, que tengan compromisos con los sectores más humildes e indefensos de la sociedad, que es la preferencia por los pobres, como claramente lo indica El Evangelio.

 

Instrumentos necesarios son las Encíclicas Sociales, especialmente las actuales, desde Madre y Maestra hasta Centesimus Annus.

 

El pensamiento social Cristiano tiene como objetivo la superación del  individualismo por una sociedad comunitaria, es decir, no es  para el desarrollo exclusivo de una persona, sino de todos los seres humanos  como personas, teniendo  como objetivo el Bien Común.

 

El humanismo enseña a los trabajadores a pensar y también a actuar, dando confianza en nosotros mismos, como miembros del Movimiento de los trabajadores, valorizando el trabajo; a ser personas comprometidas con el trabajo, la familia, la sociedad; a descubrir que todas las sociedades, en todos los continentes, son integradas por Personas Humanas, sin importar la nacionalidad, la raza, el sexo, la religión o el color.

 

3. PARTIDOS POLÍTICOS Y MOVIMIENTO DE TRABAJADORES.

 

Los partidos políticos son organizaciones policlasistas, que agrupan diversas clases sociales, el Movimiento de los Trabajadores es monoclasista, es de la clase trabajadora.  Cada cual debe representar sus intereses, pero eso no prohíbe que busquemos puntos comunes que tenemos en la búsqueda del Bien Común, por medio de la Justicia Social, respetando la dignidad de la persona humana, la libertad y la responsabilidad, la igualdad fundamental, la justicia y la solidaridad.

 

La pobreza crítica, la miseria, la exclusión, la opresión y la explotación de los más pobres e indefensos,  son la consecuencia de la política neoliberal del mercado libre.

 

Frente a esta realidad el pensamiento social cristiano debe  asumir a fondo la lucha por la justicia social. Es un argumento formidable para todos los trabajadores organizados de América Latina, un argumento sobre todo de gran poder ético, moral y cultural, pero también para inspirar y motorizar las acciones de todos los días, así los líderes cristianos debemos aplicar con inteligencia los conocimientos adquiridos y enseñar lo que sabemos.

 

Nuestro Continente Latinoamericano y del Caribe está en crisis, que en algunos casos sus raíces están en el pensamiento y la acción,  porque las crisis económicas y políticas tienen sus raíces en las ideas.

 

Deben los Partidos Políticos de inspiración Cristiana plantearse el problema global de la conquista del Movimiento de los Trabajadores?

 

Esa no es la misión política, pero debe conectar con el movimiento de trabajadores  y tiene la misión concreta de realizar con éxito la unión de los valores espirituales, en algunos casos  desprestigiados por el uso que ha hecho de ellos el mundo del dinero. Unirse con  las auténticas riquezas espirituales del mundo del trabajo, que en el alma popular se han consagrado más auténticos que en ningún otro lugar. Debe ser un compromiso solidario, con estos hombres, con sus problemas, aspiraciones y deseos de vivir en una mejor sociedad.

 

El Movimiento de los Trabajadores es político, porque el origen y las soluciones de los problemas sociales tienen su origen en la política. Lo que debemos distinguir es el partidismo. El Movimiento de los Trabajadores debe ser apartidista, integrador de los trabajadores, aunque los trabajadores que tengan los mismos ideales hagan una actividad partidista fuera de las organizaciones, como una acción a la cual todos tenemos el derecho de participar. El quehacer político no es una exclusividad solo para los partidos.

 

En nuestro continente predomina la idea de que el quehacer político con frecuencia es sinónimo de corrupción, de mentiras y engaños, que muchos líderes lo aprovechan para obtener ventajas individuales, por eso la política ha caído en el descrédito, amplios sectores de la sociedad, especialmente jóvenes  se han tornado apáticos frente a los asuntos públicos y crece el abstencionismo y la acción política. Eso también ocurre en el sindicalismo. Es un gran reto el cambiar esa creencia, con una acción política, o sindical, con líderes serios, honestos, lucidos y capaces de darle el verdadero contenido a la política y al sindicalismo, cada cual en su campo de acción.

 

4. UNIDAD DE ACCIÓN Y PROGRAMÁTICA.

 

Debemos hacer esfuerzos para buscar acercamiento entre las organizaciones del Movimiento de los Trabajadores, en especial los  sindicatos cristianos, que actúan militantemente en muchos y diversos países de América Latina y el Caribe; con  los Departamentos o Frentes de Trabajadores de partidos políticos de inspiración cristiana, y de organizaciones No Gubernamentales, sean cooperativas, sindicatos, asociaciones de mujeres y jóvenes; también  otras expresiones, que tienen como fundamento el pensamiento social cristiano;  acercarnos, respetando la autonomía e independencia de cada organización, para buscar los puntos que nos unen para trabajar en unidad de acción en cosas concretas, así seremos mas fuertes, unidos , y ayudaremos todos a elevar el nivel de representatividad del Movimiento de los Trabajadores  y del pensamiento Social Cristiano. Solo falta que una organización  respetada y representativa que se comprometa en coordinar un encuentro de unificación de criterios, no para aplastar a nadie, sino para levantarnos todos unidos.

 

Hemos participado en algunas reuniones del Frente de Trabajadores Demócrata-Cristianos de América Latina (FETRALDC),  que agrupaba diversos Frentes o Departamentos de Trabajadores,  pero parece que eso ha ido desapareciendo, sin embargo, creemos que los trabajadores deben tener un espacio propio en los partidos políticos, con su propia personalidad.

 

Actualmente no podemos hablar del Movimiento de Trabajadores en América Latina sin mencionar a la Central Latinoamericana de Trabajadores (CLAT), que actúa con el pensamiento social cristiano, que es una fuerza auténtica y representativa en muchos países y sectores profesionales.

 

El Movimiento político de inspiración cristiana no debe olvidar al Movimiento de los trabajadores, del campo y la ciudad. Juntos podemos conquistar todo el continente, para esto debemos hacer todos los esfuerzos para distinguirnos primero y unirnos después, respetándonos cada uno en sus especialidades, sin que ninguno se sienta  superior, ni inferior.

 

No concebimos en absoluto que, pueda ponerse en duda, que el movimiento de los trabajadores no deban estar cerca de la política y viceversa ; muy al contrario, la inspiración en los mismos principios y valores  deben significar unidad de acción y programación, con respeto, autonomía e independencia.

 

 

5. SOBRE  LA ACTUALIDAD

 

La globalización nos ha demostrado que la eficacia está en la buena administración, pero  la administración no es solamente una cuestión de ingresos y salidas, beneficios y ganancias, es a los hombres a quienes debemos considerar ante todo, al establecimiento de una solidaridad auténtica. Nuestra verdadera eficacia está en la buena administración de los recursos humanos, las Personas Humanas.  ­Para qué sirve un balance exacto si la vida de los hombres no está equilibrada?

 

Las organizaciones de inspiración cristiana deben luchar por una economía renovada a la medida del hombre, una política renovada a la medida del hombre, con Dirigentes actualizados y eficaces, adaptados para la nueva sociedad que supere al capitalismo, con signos visibles de una inspiración cristiana.

 

Todos debemos unificar criterios y posiciones sobre temas como el medio ambiente, los Organismos Genéticamente Manipulados, las condiciones de vida y trabajo de las mujeres y los jóvenes, los Tratados de Libre Comercio, el ALCA y otros muchos temas de actualidad.

 

Ejemplo positivo, de cómo trabajar coordinados,  es el Movimiento Obrero Cristiano     ( MOC), de Bélgica, que agrupa a la Confederación de Sindicatos Cristianos, Vía Femenina, la Juventud Obrera Cristiana, el Banco de los Trabajadores, Los Equipos Populares de Educación, las Mutualidades Cristianas, Los Seguros Sociales, y otras expresiones del Movimiento de Trabajadores. El MOC es una Red de integración comunicación y coordinación de esas organizaciones, en un país donde el sindicalismo cristiano es el mayoritario desde hace muchos años.

 

Frente a una sociedad materialista, donde predomina el pensamiento  único del neoliberalismo, el humanismo Cristiano  tiene como objetivo  fundamental al trabajador y su familia.

 

Somos los hombres y mujeres que ganamos el sustento para nosotros  y nuestras familias con el trabajo, los que debemos organizarnos para fortalecer el movimiento de los trabajadores  y en especial el sindicalismo, aportando nuestros criterios  propios, y aplicando una serie de principios y valores  humanistas, para la superación de nuestra  clase trabajadora en todo el mundo.

 

El proceso de globalización que actualmente vivimos trata de imponernos sus criterios sobre el sistema económico,… también ideológico. Para esto expone que no es necesario discutir sobre las ideas, que el mercado resolverá todo, inclusive uno de sus principales ideólogos ha dicho que hemos llegado al fin de las ideologías. Sin embargo, los trabajadores tenemos nuestras propias ideas y consideramos que es necesario exponerlas y defenderlas en un conjunto de posiciones coherentes sobre la naturaleza del hombre trabajador, el sindicalismo, la familia, la sociedad y el trabajo, a partir de Principios, Valores y de una ética.

 

El Pensamiento Social Cristiano es algo de fondo, es lo que no se ve, pero sostiene, mantiene, profundiza y fortalece el movimiento de los trabajadores, es como la raíz para el árbol, es lo que da mística y ética para obtener un comportamiento coherente frente a los problemas de vida y de trabajo, también para hacer propuestas razonables y buscar soluciones a esos problemas sociales. 

 

El nombre de Cristiano en la organización es cuestión de realidad , cultura y de estrategia, es algo de forma, de presentación , llamarse Cristiano no es mejor, ni peor. Lo importante es el fondo, los principios y valores.

Debemos tener nuestro propia pensamiento  para poder hacer un diagnostico e interpretación de la realidad actual, para poder enfrentar los problemas de empleo que presenta la nueva tecnología, el desempleo, el tele trabajo, el sector informal, y otras nuevas modalidades en el mundo del trabajo, darle sentido a la vida personal y colectiva, el compromiso y la responsabilidad que asumimos  frente a la vida, es la base de la moral en la conducta y el comportamiento ante la sociedad. 

Hoy día, cuando la globalización trata de imponer un “ pensamiento único”, los trabajadores debemos responder con ideas propias, con acciones basadas en las reflexión, no dejarnos engañar ni ocultar nuestra ideología, que debe ser basada en la dignidad de la Persona Humana, el bien común y la justicia social, con solidaridad.

Un tema de mucha actualidad es la seguridad, la gente pide más seguridad, ya sea frente al terrorismo u otras amenazas a la seguridad nacional o ciudadana. Debemos tener un mensaje positivo en este tema, respetando las diferentes posiciones y culturas de otros, pero siempre respetando la dignidad de las personas humanas.

 

Tanto el Movimiento de los Trabajadores, como las organizaciones políticas que tenemos como base el pensamiento social cristiano debemos adaptarnos a las cosas nuevas, y una de esas son en la actualidad las comunicaciones electrónicas.

 

Actualmente el 99% de los congresistas norteamericanos tienen su propia pagina Web para comunicarse con sus simpatizantes y seguidores, y se comunican con ellos a través de Internet más que con cualquiera otra forma: los periódicos digitales han pasado del 5% al 98%, y sus ediciones son mas leídas que las ediciones en papel, los votantes por medios electrónicos, en los países desarrollados, han pasado del 3 al 70%.

 

Las grandes protestas en Europa, Japón y Estados Unidos, contra la globalización el G8, la OMC y las reuniones de Davos, se han coordinado en un 80% por medio de redes en Internet.

 

Hoy día la mayoría de los líderes modernos se comunican por Internet, los partidos políticos y los grandes sindicatos lo hacen por correo electrónico y en grupos de discusiones, así sus informaciones y comunicaciones son más amplias y eficaces. Internet ha traído mayores resultados  orientados  que aumentan los flujos de comunicaciones y han terminado las barreras geográficas, además ofrece acceso e informaciones instantáneas, sin importar la distancia ni el volumen.

 

Nosotros debemos adecuarnos a estas nuevas herramientas modernas, que facilitan y hacen mas eficaces nuestros trabajos, y ojalá que en un futuro cercano podamos coordinar acciones comunes en este camino.

 

CONCLUSIÓN:

 

Saludamos la iniciativa de la ODCA de invitar dirigentes del Movimiento de los Trabajadores a sus actividades, creemos que es muy acertada la decisión. Esperamos que esta relación vaya más allá de la simple cortesía, y que en el futuro podamos ver a políticos, sindicalistas, representantes del Movimiento de los Trabajadores, mujeres, jóvenes, estudiantes y profesores, religiosos, profesionales y artistas de pensamiento social cristiano, trabajando en unidad de acción y programática, para el bienestar de los países de América Latina y el Caribe.

 

Hoy mas que nunca se requiere la unidad, de todas los hombres y mujeres que creemos en el pensamiento social cristiano, para trabajar coordinados, con el respeto a la autonomía e independencia de cada organización, asociación, grupo o movimiento inspirado en el Humanismo Integral , en los principios y valores del cristianismo social.

 

Como ha dicho Jacques Maritain:

 

 "  El despertar de la conciencia cristiana a los problemas estrictamente temporales, sociales y políticos, implicados en la instauración de una nueva cristiandad, traerá consigo el nacimiento de nuevas formas políticas específicas y de inspiración intrínsecamente cristianas. " 

 

José Gómez Cerda

 

BUENOS AIRES, 2 de octubre 2004

jose.gomezc@verizon.net.do

http://www.acmoti.org

 

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