CRISIS DEL TURISMO MUNDIAL

José Gómez Cerda

El turismo internacional es hoy muy importante: Con 12% del PIB mundial y 200 millones de empleos (8 % del empleo mundial), el turismo es la primera industria del planeta. En 1998, los 635 millones de turistas generaron un ingreso de 468 Mil millones de euros.

Entre 1950 y el 2000, el número de turistas pasó de 25 a 702 millones, con un crecimiento de 4 % por año. Si las tendencias actuales continúan, la Organización Mundial del turismo - OMT - prevé 1000 millones de turistas en 2010 y 1600 millones en 2020.


Los países ricos (del Norte) son los principales beneficiarios de este auge sin precedente, en ellos se concentran la industria turística y sus actores principales: compañías aéreas, operadores-turísticos, agencias de viajes, cadenas hoteleras y de la restauración.

Esos países encabezan la lista de los principales destinos (Francia, Estados Unidos, España, Italia, etc.); y continúan acaparando los beneficios exponenciales de este sector de actividades.


En paralelo, los países pobres ( del Sur) se abren de más en más al turismo. Los gobiernos que consideran que el turismo favorece su desarrollo, ven en ese sector un fuerte creador de empleos, productor de divisas, impulsor del desarrollo, creador de infraestructuras productivas y de servicios, además de atraer la inversión extranjera.


Pero ese turismo, también produce inmensos daños y distorsiones; entre las que destacan, hiperconcentración de las infraestructuras productivas, de comunicación, de servicios; encarecimiento de la tierra y del inmobiliario; competencia desigual por ciertos bienes raros como el agua; precariedad del empleo y sobreexplotación de la mano de obra, bajos salarios, trabajo infantil, alcoholismo, prostitución, etc.

INICIO DE LA CRISIS MUNDIAL:

Los atentados terroristas en Estados Unidos  asestaron un golpe terrible   al turismo. Después de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, el turismo internacional entró en crisis:

A nivel internacional se tomaron varias medidas, entre ellas  se incluyen moratorias fiscales, apoyo de los gobiernos para la mejora de los programas de formación e incremento de los recursos aportados por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional a los países fuertemente endeudados.

Aunque todavía no se dispone de datos oficiales, las informaciones facilitadas por la industria sugieren que el impacto de la crisis sobre los resultados y el empleo ha sido grave y potencialmente catastrófico.

El turismo da empleo en el mundo a 207 millones de personas, lo que equivale al 8 por ciento del empleo  mundial. La industria ha calculado que los puestos de trabajo perdidos pueden ascender como mínimo a unos 8,8 millones en todo el mundo. En algunos países, como en los Estados Unidos, la incidencia sobre la mano de obra en la hotelería y el turismo  llegó a ser hasta de un 50 por ciento.

Entre las recomendaciones propugnadas por los interlocutores sociales , se pide la acción de los gobiernos para:

a)  Adoptar políticas destinadas a aumentar el número de personas que gocen de la posibilidad de hacer turismo, incluyendo medidas especiales para que las personas con rentas bajas puedan acceder a las actividades turísticas.

b)  Responder de forma conjunta a las propuestas de las organizaciones de los empleadores y de los trabajadores del sector para adoptar medidas temporales de reducción de costos, incluida la revisión de todos los impuestos relativos al turismo mientras dure la crisis.

c)  Acordar que los programas de educación y formación tendentes a retener a los empleados en la industria se impartan sin costo para los empleados.

d)  Dirigirse a las instituciones financieras internacionales relevantes (el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional) para que proporcionen los recursos necesarios, en condiciones favorables, a aquellos países que no puedan financiar las medidas de emergencia con cargo a sus propios presupuestos nacionales.

e)  Por parte de las organizaciones de los empleadores y de los trabajadores se requiere el compromiso de los interlocutores sociales de buscar de común acuerdo vías para aumentar el empleo, evitar y limitar las pérdidas de puestos de trabajo y, en la medida de lo posible, dar prioridad a la reincorporación de los trabajadores que han sufrido a corto plazo la pérdida de sus empleos a consecuencia de la crisis.

OTROS ATENTADOS:
Los atentados terroristas influyeron efectivamente en el turismo el año 2002. Sus efectos más importantes fueron los producidos en Túnez, donde el atentado contra una sinagoga en Djerba perjudicó todo el turismo tunecino y el de toda la subregión. Además, el atentado se produjo en primavera, de modo que incidió en las estadísticas de todo el año y especialmente en la temporada de verano. El atentado en las inmediaciones de Mombasa, en Kenya ocurrió a finales de otoño .


La tragedia de Bali, en Indonesia,  afectó espectacularmente las estadísticas del turismo asiático.

Las guerras y el turismo son totalmente incompatibles, como el agua y el fuego. La  Guerra contra Irak afectó también  negativamente al turismo mundial.


El mayor problema de la actual situación del turismo mundial es la incertidumbre, además, la situación económica del mundo no mejora con la rapidez que sería de desear, el petróleo es caro y los mercados bursátiles tocan fondo.

Estados Unidos ocupa el primer lugar en cuanto a ingresos por turismo internacional, pero también en cuanto a  gastos.  Los estadounidenses que viajan al extranjero representan un 13% del turismo mundial.

Reacción ante el SRAS

Hoy día el principal problema para el turismo internacional es la epidemia del Síndrome Respiratorio Agudo Severo ( SRAS), que ha alejado las perspectivas de la reactivación del turismo , especialmente en Asia. La gravedad del impacto del SRAS en  el turismo ha sido peor que los efectos de la guerra contra Irak.

Asia había registrado un 8.3% de crecimiento Turístico en 2002 y había demostrado comportarse como el motor del turismo mundial.

Los efectos de la epidemia del síndrome respiratorio agudo severo (SRAS) en muchos destinos turísticos superan ya los de los atentados terroristas de Bali del año pasado, y están castigando con más dureza a las compañías aéreas, donde los sindicatos han tenido que hacer concepciones de sus derechos para la subsistencia de las empresas, entre ellas especialmente American Air Lines.

La Organización Mundial de la Salud,  no tiene experiencia de ningún acontecimiento comparable en su historia, y las características propias de esta neumonía atípica -su rápida difusión de un extremo a otro del planeta por medio de los viajeros, los casos de contagio con ocasión de una estancia en un hotel, de la frecuentación de un restaurante o lugar de recreo, o incluso de un viaje en avión- la convierten en un fenómeno que se percibe como intrínsecamente vinculado al propio turismo, aunque la transmisión local (por contacto estrecho en las viviendas, en los hospitales y en otros lugares) es con mucho la más prevalente.

La incidencia del brote de SRAS en la actividad turística mundial será tanto más grave cuanto que, al igual que los atentados de Bali del año pasado, afecta en primer lugar a la única región del mundo, Asia y el Pacífico, que había experimentado en los últimos tiempos un crecimiento fuerte y sostenido de sus movimientos turísticos (8 por ciento en 2002). Además, a la realidad de la epidemia se han sumado los efectos de su fuerte mediatización, que ha desencadenado una verdadera psicosis en ciertos países.

Llega a darse la circunstancia de que algunos destinos asiáticos donde hasta la fecha no se ha registrado ningún caso de contaminación local (la India, Indonesia, Malasia, Camboya, Filipinas, Tailandia...) se ven casi tan castigados como las zonas verdaderamente afectadas de China, Hong Kong y Singapur.

China, que ya es el quinto destino turístico más popular del mundo, planea ser el líder global en la industria .

SITUACION DE LA CRISIS ACTUAL:

Estamos viviendo actualmente una desaceleración del crecimiento del turismo internacional. Esto se expresa en los siguientes criterios y realidades:

a)     Existe un MIEDO a viajar; sobre todo por vía aérea. El miedo es real, especialmente por el terrorismo y las guerras.

b)     Muchos turistas están fraccionando sus vacaciones y se multiplican las estancias cortas, la tendencia es reducir la duración de las vacaciones , y preferir los alojamientos y comidas baratas en vez de hoteles de lujo.

c)     En 2002, el 80% de los turistas internacionales ( 569 millones) lo hicieron en el interior de sus propias regiones o continentes y solo el 20 % ( 146 millones) hicieron viajes de larga distancia ( intercontinentales). El miedo a alejarse de su país ( especialmente en avión) lleva a preferir el transporte por carretera para trayectos cortos o medianos y a permanecer  cerca de su país o región.

d)     Los norteamericanos prefieren permanecer en Hawai, el Caribe o México; los europeos prefieren permanecer en Europa y en la ribera del Mediterráneo; y los japoneses y residentes en regiones ricas de Asia, en las orillas del “ Pacif Rim”. Muchos árabes y musulmanes ricos tienen miedo de ir de vacaciones a Europa o a Estados Unidos.

 José Gómez Cerda