1RO. DE MAYO: DIA INTERNACIONAL DEL TRABAJO;
Y BEATIFICACION DEL PAPA JUAN PABLO II.
Por: José Gómez Cerda
Los trabajadores de todo el mundo celebramos el 1ro. de mayo como el “Día Internacional del Trabajo”, pero éste año tiene una significación especial que es también la fecha escogida para la ceremonia de beatificación del Papa Juan Pablo II, (Karol Wojtyla), que se celebrará el domingo 1 de mayo en la Plaza de San Pedro en Roma, presidida por el Papa Benedicto XVI.
La identificación del Papa Juan Pablo II con los trabajadores ha sido muy clara, él escribió una "trilogía" de encíclicas sociales relacionados y en protección de los trabajadores del mundo.
La primera fue "Laborem exercens" (1981), sobre el significado cristiano del trabajo humano, que coincidió con el 90 aniversario de la "Rerum Novarum" de León XIII, la primera gran encíclica social; asimismo, trata sobre temas sociales la "Sollicitudo rei socialis", sobre el auténtico desarrollo del hombre y la sociedad, escrita en 1988, a 20 años de la encíclica "Populorum progressio" de Pablo VI, y finalmente la "Centesimus annus" (1991), en ocasión del centenario de la encíclica social Rerum novarum de León XIII.
Laborem Excercens: (El Trabajo Humano)
El 15 de mayo de 1981 el Papa Juan Pablo II debió dar a conocer una encíclica para conmemorar el 90 aniversario de Rerum Novarum, pero él sufrió un atentado el 13 de mayo, cuando se dirigía a la Plaza de San Pedro, lo que impidió que se diera a conocer este documento el 15 de mayo, como él lo había previsto. Fue en el mes de septiembre, ya restablecido cuando se conoció la encíclica Laborem Excercens (El trabajo Humano).
La encíclica El Trabajo Humano se dedica a la realidad del mundo del trabajo, el sindicalismo, la emigración, siendo una de las encíclicas de mayor actualidad sobre la cuestión social.
Sollicitudo Rei Sociales: Preocupación por la Cuestión Social
En la introducción el Papa Juan Pablo II recuerda el hito que marcó la publicación de la encíclica Rerum Novarum y cómo los documentos del Magisterio que la han seguido, se publican con motivo de aniversarios de esta intervención destacada.
Así sucedió con la Populorum Progressio que es el tema de recordación de este nuevo documento. Juan Pablo II fija los objetivos de esta nueva encíclica: homenajear el documento de Pablo VI y afirmar la continuidad de la doctrina social junto con su constante renovación. En efecto, continuidad y renovación son una prueba de la perenne validez de la enseñanza de la Iglesia.
CENTESIMUS ANNUS: Cien años
En 1991 se publicó la encíclica CENTESIMUS ANNUS, para conmemorar los 100 años de Rerum Novarum (De las Cosas Nuevas).
Esta encíclica enfoca los cambios ocurridos con el desastre de la caída del sistema comunista.
No solo debemos recordar las encíclicas sociales, sino, como lo hizo Juan Pablo II; rendir reverencia a los campesinos, de todo el mundo y todas las regiones, que hacen posible nuestros alimentos, aquellos que están en los surcos labrando la tierra para que sea fértil y nos sirva a todos, y a los trabajadores creadores de todas las riquezas.
Ojalá que la sociedad actual pueda hacer una mejor distribución de la tierra, realizar una verdadera Reforma Agraria, darle los servicios que necesitan los campesinos, especialmente en el tercer mundo, para que la tierra ser verdaderamente para el hombre y la mujer que la trabaja.
Debemos recordar que el Papa Juan Pablo II fue un obrero, trabajó como obrero, siempre se identificó con la clase trabajadora, pero más aún, fue él una pieza clave en la formación y desarrollo del sindicato “Solidaridad”, dirigido por Lech Wallesa, de Polonia, su país natal, donde comenzó el derrumbe del sistema comunista, protagonizado precisamente por los trabajadores polacos.
Si alguien llamó al actual capitalismo como “salvaje”, fue el Papa Juan Pablo II, lo que nos da una idea de sus criterios sobre éste sistema económico que padecemos actualmente.
Conmemorar el DIA INTERNACIONAL DEL TRABAJO, junto con la beatificación del Papa Juan Pablo II es un doble acontecimiento, pues el recuerdo de los mártires de Chicago, que dieron origen a la fecha del 1ro. de Mayo, como día del trabajo, y el reconocimiento al Papa Juan Pablo II son dos acontecimientos que se complementan, para el bienestar de los trabajadores y para reclamar los derechos y libertades necesarias para desarrollar un sindicalismo autónomo e independiente.
José Gómez Cerda
Santo Domingo.
29 de abril 2011